A veces, me siento como
Bob Dylan en Newport, la gente sigue pidiendo
mi versión acústica, pero yo hace largo tiempo que me electrifiqué y ando
por la vida distorsionado, me dice Vinchuco. Cómo así, le digo yo, que no sé
qué quiso decir. Él me responde que tampoco sabe muy bien y, citando a Caszely,
agrega que no tiene por qué estar de acuerdo con lo que piensa y que no tiene
por qué entender lo que piensa y que no tiene por qué ser capaz de explicar lo
que piensa.
Los sureños andan de
gira por Santiago, como siempre, ignoro en qué andan, desconozco qué idea
tienen en la cabeza, Caszely le prendió fuego para siempre a nuestras mentes.
Piérdelo todo, pero no
pierdas tu mente, me dijo Luca. Ya es muy tarde, viejo y dulce amigo, Caszely
apuñaló el corazón de toda certeza, ¡oh!, sureños, en qué sillón cama olvidaron
la cabeza.
Enzo Ronda me pidió
alojamiento, yo que soy allegado en este departamento dije, donde duerme un
allegado, duermen dos, de esta forma razoné y preparé una cama a Enzo Ronda en
la logia, al final de la cocina, detrás de la cama de la gata.
Luego, vino a mí
Vinchuco con la necesidad de alojamiento. Donde duermen dos allegados, duermen
tres, de esta manera razoné y preparé otra cama en la logia para este tercer allegado,
vamos a quedar un poco apretados, eso sí, advertí.
Pero Vinchuco ahora me
dice que viene con su papá, su abuela y dos amigas, la idea me inquieta porque
la logia no es tan grande, quizás, alguien tenga que dormir arriba de la
lavadora y debajo de la gata, quizás, después de esta gira de los sureños, yo
mismo me quede sin casa.
Llevo tantos años de
allegado que para mí esto ya es una profesión, uno de los mayores secretos del
oficio consiste en pasar desapercibido, pero con esta especie de congreso de
allegados que se pasó a celebrar de manera espontánea en el departamento que
actualmente me acoge, ser invisible se ha vuelto complicado.
En último caso, se
tendrá que trasladar el improvisado congreso de allegados a otra parte, lo
bueno es que todos tenemos diversos talentos que ofrecer: Vinchuco, canta como
un canarito, el mejor intérprete de Spinetta de Chile, el Durazno Sangrante de
Lorenzo Arenas; Enzo Ronda es rápido con el chiste corto, no así con el chiste
largo, pero son pocos los que dominan ambas disciplinas; y yo que cocino
bastante bien, sobre todo, arroz graneado con zanahoria, paella de zanahoria
que le llamo.
¡Oh, allegados!
Seres raros
Que invierten su tiempo
en mirar la luna
Comer poco
y dormir apretados
¡Oh, sureños!
Qué bestia gobierna sus
corazones
Por la noche
Qué demonios perturban
sus sueños
En el día rompen las
copas
Mancillando el oficio
de copero
trabajo favorito
de todo allegado
No tengo que estar de
acuerdo con lo que pienso
¡Oh Caszely!
Deja mi alma en paz
Déjame lavar mis copas
Déjanos sangrar
Duraznos
Déjanos amontonar
cojines
Para dormir en el piso
Déjanos ejercer este
noble oficio
Déjanos escribir el
himno
De los allegados.
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