Me parece que desde un
punto de vista estético, se ve lindo pertenecer a una banda. Decirle a una
niña: no, hoy no puedo salir, tengo ensayo con la banda. Se ve mejor que decir
que tengo que limpiar los baños de mi casa. La banda es un buen elemento en cualquier
vida, paso a enumerar:
1) Un profesional
exitoso, que sale por las tardes a practicar con su grupo musical, se ve mejor
que ir a compartir con sus compañeros de oficina a un café con piernas.
2) Unos rockeros que no
han vendido ni un disco en su carrera y no tienen ni un peso, comen mal,
duermen mal y no van al dentista. ¿Qué es lo que queda sin la música? Una
persona pobre. La misma persona que puede ser un sexy rockero incomprendido se
transforma en un vagabundo, un paria. Es una buena salida, una gran idea.
Papá, soy un hombre
sensible, un músico, trátame con delicadeza. Entiendo que hayas tenido que
empezar a trabajar a los nueve años, cortando trigo en el campo, pero yo soy
distinto, respétame, acéptame. Mamá, no
es que esté perdido y me siga comportando como un crío de 14 años a los 31, es
que soy rockero y mi vida es así, confusa.
En este momento, tomo
agua de orégano, tengo un peo atajado, me pongo en distintas posiciones, pero
no quiere salir.
La imagen no es muy
rockera.
Me acabo de cagar en
los pantalones, quise que el peo saliera silencioso, abrí los cachetes y lo
dejé salir todo, el peo me salió del alma, pero no venía solo, una posa de caca
humedece mis calzoncillos.
La imagen no es muy
glamorosa.
La poca plata que tengo
me la gasto en papas fritas, helados y chocolates, no me alcanza para drogas ni
alcohol ni sexo.
Evito las emociones
fuertes.
No me gusta tocar en
público, me siento observado, ya sé que la idea es que te observen, por eso te
subes a un escenario, lo tengo claro, pero me pone incómodo. Es más
rico tocar en la pieza frente a la pared o en el baño, que tiene mejor
acústica.
Intento pasar
desapercibido.
Está difícil ser
rockero, hay que pasarlo bien todo el tiempo. Es cansador pasarlo bien.
¿Cómo se sabe cuándo
empieza y cuándo termina un carrete? Es una inquietud que arrastro desde hace
largo tiempo atrás. Me complica que nadie dé la partida, falta una persona que
diga, ya cabros, desde este momento compartimos y lo pasamos bien.
Si todos se han ido y
yo sigo tirado en el pasto, estoy mareado, tengo ganas de cagar, vomitar y
desmayarme, no sé si hacer una cosa primero o hacerlo todo al mismo tiempo, ¿se
acabó el carrete o sigue?, ¿lo estoy pasando bien o mal?, ¿soy hedonista por decisión
o por obligación?
Siempre lo paso mejor
en la previa del carrete. El viaje en micro o a pie, esa es la parte que me
gusta a mí.
Al parecer, soy un Mick
Jagger melancólico, soy el desanimador de la fiesta, el que te dice al oído, lo
puedes pasar bien, pero recuerda que te mueres y que siempre alguien queda, acá
en la tierra, para cargar tu cadáver y escuchar el ruido que hace tu ataúd cuando
golpea el fondo de la tumba.
A disfrutar del rock.
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